Semi Santo: ¿Vino por el aviso?
Cristiano: En efectivamente. Lo que pasa es que tenemos un conglomerado bien grande de feligreses, y queríamos invitarlo a Vd a formar parte de nuestra religión.
SS: Yo ya estaba al tanto de eso. No se esmere demasiado en cantar el jingle. Ahora, de grande, me lo aprendí bastante bien. Pero yo quiero algo con la cosquillita de la juventud. Qué ofrece.
Cr: ¡Ah!¡Bueno! Tenemos algo para usted. ¿Sabe qué? Ha sido un boom transversal. Desde la peor fabela en Rio -y sepa usted que ahi hay que evangelizar con armamento pesado- hasta unas villas en la Costa Azul que son como Marbella... ¡Pero en el mediterraneo!¡Imagínese!
SS: Pero yo ya he pasado Varios veranos en Cachagua, y pa culiarse a una de esas Célfides Rubios Merengues hay que ser un inmoral a toda prueba. Saber mentir es una virtud; y usted sabe las zendas paradojas que plantea la mentira: mejor no andar por esos lados.
Cr: ¡Mire? Me salió habiloso el cabro. Has oido hablar del...
SS: ¿Habiloso el cabro? ¡Oiga! ¡Usted no está nada aquí en volá de evaluador! ¡Ésta es mi casa!
Cr: No se sulfure... ¡De hecho! Eso le puedo ofrecer: Paz.
SS: Interesante...
Cr: Paz interior. ¿No ha sentido a veces usted que algo, una voz, lo increpa desde sí mismo? ¿No siente a veces usted las ganas de ponerse pijama, lavarse los dientes y acostarse y dormir, sin que ningúna culpa lo atormente? Pues, escuche. Jesucristo ya sufrió por nosotros. Y en el peor de los casos,si usted está muy sobregirado -pa que me entienda- no tiene que dedicarle ni tanto tiempo al asunto; total, no es necesario ser un chaolín tampoco.
SS: Pero eso de la paz interior lo logro escuchando Enia. ¡Yo quiero paz en el mundo!
Cr: Ah... En el mundo... ¿Sabe usted lo difícil que es eso?
SS: No tengo idea. Pero ¿Sabe usted qué mierda es la santísima trinidad?
Cr: Por supuesto. Madre, hijo y Espíritu Santo, se funden indisolublemente en una sustancia simple que, a medid...
SS: Ahórreselo. Volvamos a lo del miedo ¿Podría aplicarme una dósis de eso? Digo...para creer en algo.
Cr: Pero claro, estamos enjundiosos de oscuridad.
SS: ¿Sabe qué? Me arrepentí...
Cr: ¡Bien!¡Muy Bien! Ese es el primer paso para ser un cristiano llamado al servi...
SS:¡No, no! Me arrepenti de haberlo traido a mi casa. Hágame el favor de salir.
martes 17 de noviembre de 2009
martes 28 de julio de 2009
Una picazón escapadiza se me enredó ayer en la barba.
Mas ahí no la escribí porque me la hube de pillar,
rascándome.
¡Pasaba el rato, el rato y arrancaba la constante!
(escapadiza la constante)
y yo incapaz de rascármela rascándome.
Andaba entre los pelos, se mezclaba con los poros
la fantasma y constante
(constante la constante).
Al final ya no sabía si rascarme o afeitarme,
o si rascar a la constante,
que es lo que hice inteligente,
y acabose allí el jueguito,
y acabose allí el romance.
Mas ahí no la escribí porque me la hube de pillar,
rascándome.
¡Pasaba el rato, el rato y arrancaba la constante!
(escapadiza la constante)
y yo incapaz de rascármela rascándome.
Andaba entre los pelos, se mezclaba con los poros
la fantasma y constante
(constante la constante).
Al final ya no sabía si rascarme o afeitarme,
o si rascar a la constante,
que es lo que hice inteligente,
y acabose allí el jueguito,
y acabose allí el romance.
viernes 10 de julio de 2009
Rimas II
Ya que es del vivir, del ser,
que hábitos se han de haber,
será mejor que sean de bien.
Mas el grado mira el quien:
No se mucho sea casto
si no se ha algun contrato;
no se sea veleidoso
si en el colon se han problemas.
Y que el vivir es sueño hermoso
creer del alma es la condena
si no se tiene el recato
de sufrir de rato en rato.
que hábitos se han de haber,
será mejor que sean de bien.
Mas el grado mira el quien:
No se mucho sea casto
si no se ha algun contrato;
no se sea veleidoso
si en el colon se han problemas.
Y que el vivir es sueño hermoso
creer del alma es la condena
si no se tiene el recato
de sufrir de rato en rato.
lunes 22 de junio de 2009
·····················La sala en sí·························· ································ ··················Propiamente tal·······················
¿Por qué, por qué vinimos acá a parar?
Que acá no habrán parrandas ni placeres,
no habrán tampoco fiestas acá hombres;
que lo de siempre aquí hacemos: esperar
¿Qué es, qué es esta pieza, este lugar?
Porque: no conversamos de mujeres;
no bebemos, jugamos; pecadores
no somos esperando al infierno entrar
Pero, en fin, ya que aquí nos encontramos
y para que no ociosos nos declaren,
right now, hic, ahora, aquí filosofemos
sobre aquesta la su vida y se enteren
por qué el tiempo anda lento a los enfermos
y en buenaventuraza es un McLaren.
Que acá no habrán parrandas ni placeres,
no habrán tampoco fiestas acá hombres;
que lo de siempre aquí hacemos: esperar
¿Qué es, qué es esta pieza, este lugar?
Porque: no conversamos de mujeres;
no bebemos, jugamos; pecadores
no somos esperando al infierno entrar
Pero, en fin, ya que aquí nos encontramos
y para que no ociosos nos declaren,
right now, hic, ahora, aquí filosofemos
sobre aquesta la su vida y se enteren
por qué el tiempo anda lento a los enfermos
y en buenaventuraza es un McLaren.
sábado 20 de junio de 2009
martes 9 de junio de 2009
DESDOBLAMIENTOS
El título no es muy profundo, no es metafórico, porque el asunto es metafórico en sí. La esencia del desdoblamiento no está en una presencia supernumeraria del ser; es más bien un asunto existencial innombrable. Se podría decir que la unidad rica de la conciencia, confortable, no es mejor o peor que el desdoblamiento inquietante, ni mucho menos que lo sea por estar referida al uno (1), por ser unitaria. Como dijo el filósofo: no hay números mejores ni peores.
A la experiencia del desdoblamiento se asiste constantemente y no es algo místico. Sin embargo se suele rescatar de la experiencia ordinaria en general su carácter unitario, dejándose para le reflexión filosófica en mayor medida las dualidades.
La razón única de esta serie de poemas será esa: la de rescatar lo dual de la experiencia vital. Éste de acá no será sino el diario de una suerte de naturalista de lo cotidiano en busca de algo en especial.
M.S.
Ahí va el extraño
…de pronto
se te echan los ojos como para atrás
y ves al extraño familiar pasar.
Te late el corazón en otro pecho
vestido con tu misma ropa.
Caminas,
fijas tu mirada en la acera…
…el extraño ya pasó.
Choque de piel
Enamorados
Una mano y otra mano chocan;
se sacuden todos los pelitos;
tiembla una neurona con el evento monstruoso.
Una mano más
una mano más
una mano
y una más
impactan sacudiendo sus pelitos
en la astronómica orgía del sentir.
Te sientas, piensas
Te sientas, piensas.
Te paras.
Caminas, miras
atrás tal vez si no se te quedó el alma.
Te apoyas en un árbol a escribirlo,
y en miedo de dejarla ahora ahí,
te quedas, te acurrucas a ti.
(Y si te vas, le das un beso.
Solo eso.)
Yo y mi raza
Yo y mi raza somos partners,
somos fino jinete y elegante corcel.
Ella es igual a todas,
pero mejor y más cruel.
Y yo,
yo tengo todo en orden y vivo bien.
Fuera del país
Un profesor mío de castellano me dijo
que había visto a su doble,
pero,
en otro país.
¿¡Eso!?
Eso es imposible:
estar en dos países a la vez.
Yo y mi ánimo
Hoy
me levanté de buen ánimo
y mi ánimo de buen mí.
Yo y mi sombra
Como el elefante,
me veo superado en majestuosidad y ser
por mi simple sombra.
Te amé
Yo solo quería una mina
que impresionara a mi conserje.
Yo y mi primera impresión
La buena primera impresión
da pie a los malos hábitos.
Yo y mi alcoholismo
Si ya voy a ser alcohólico,
entonces mejor tomo.
Yo y mi disfraz
Tarde o temprano hay que disfrazarse
de la hueá que uno es.
El despertar de la conciencia
El despertar de la conciencia
con un balde de agua fría.
Yo y mis recuerdos
Atesoro mis recuerdos con crueldad:
para verlos morir en mi funeral.
Yo y mi muerte
Más sabrán de que morí
que de que nací.
A la experiencia del desdoblamiento se asiste constantemente y no es algo místico. Sin embargo se suele rescatar de la experiencia ordinaria en general su carácter unitario, dejándose para le reflexión filosófica en mayor medida las dualidades.
La razón única de esta serie de poemas será esa: la de rescatar lo dual de la experiencia vital. Éste de acá no será sino el diario de una suerte de naturalista de lo cotidiano en busca de algo en especial.
M.S.
Ahí va el extraño
…de pronto
se te echan los ojos como para atrás
y ves al extraño familiar pasar.
Te late el corazón en otro pecho
vestido con tu misma ropa.
Caminas,
fijas tu mirada en la acera…
…el extraño ya pasó.
Choque de piel
Enamorados
Una mano y otra mano chocan;
se sacuden todos los pelitos;
tiembla una neurona con el evento monstruoso.
Una mano más
una mano más
una mano
y una más
impactan sacudiendo sus pelitos
en la astronómica orgía del sentir.
Te sientas, piensas
Te sientas, piensas.
Te paras.
Caminas, miras
atrás tal vez si no se te quedó el alma.
Te apoyas en un árbol a escribirlo,
y en miedo de dejarla ahora ahí,
te quedas, te acurrucas a ti.
(Y si te vas, le das un beso.
Solo eso.)
Yo y mi raza
Yo y mi raza somos partners,
somos fino jinete y elegante corcel.
Ella es igual a todas,
pero mejor y más cruel.
Y yo,
yo tengo todo en orden y vivo bien.
Fuera del país
Un profesor mío de castellano me dijo
que había visto a su doble,
pero,
en otro país.
¿¡Eso!?
Eso es imposible:
estar en dos países a la vez.
Yo y mi ánimo
Hoy
me levanté de buen ánimo
y mi ánimo de buen mí.
Yo y mi sombra
Como el elefante,
me veo superado en majestuosidad y ser
por mi simple sombra.
Te amé
Yo solo quería una mina
que impresionara a mi conserje.
Yo y mi primera impresión
La buena primera impresión
da pie a los malos hábitos.
Yo y mi alcoholismo
Si ya voy a ser alcohólico,
entonces mejor tomo.
Yo y mi disfraz
Tarde o temprano hay que disfrazarse
de la hueá que uno es.
El despertar de la conciencia
El despertar de la conciencia
con un balde de agua fría.
Yo y mis recuerdos
Atesoro mis recuerdos con crueldad:
para verlos morir en mi funeral.
Yo y mi muerte
Más sabrán de que morí
que de que nací.
viernes 5 de junio de 2009
Blasones en ralentí o Memorias de un Caracol
Concha
Es igual de increíble
que tenga y que no tenga
alma esta vieja concha.
Es terrible arrastrarla,
(¡y a ambos pesos pesados!:
el que pesa en números
y el que pesa en pesar)
Pues: igual de increible
que tenga y no tenga
alma esta vieja concha.
La concha ríe y suena
y no suena la risa;
al viajar se desplaza
y no avanza la concha.
La concha hasta se muere,
se enmohese y púdrese,
y absoluta en su conchar
a la vez la ves conchar.
Arrancar hasta cansa
del lastre que se arrastra
calcáreo y dinámico;
pillarlo es imposible.
El chiste del Sísifo
estimula al Benny Hill
que es aun más patético
en lento que en rápido.
Babas
Estarás pronto llena de babas
pegotes en tu brazo.
Será ya ese tallo acuoso,
lábil desliz mío:
esa cascadita que cae de tu hombro será.
Estarás pronto llena de babas;
como yo,
que le debo a esa baba todo
Estarás pronto llena,
llena de babas.
Haré aparecer con mi baba tu brazo.
Si te toco el pelo al pasar resbalándome
y te manchas la sonrisa de babas,
seguiré tranquilo
adelante
cual baba mágica entre un mundo ausente,
entre un aire oscuro y difícil
de atravesar,
aunque se tenga tantísima baba.
Acarreo esta cocha que di en llamar mano,
y mi palma babosa esparzo
por los pelitos de tu brazo
que ya es real de lado;
y esto no es un juego,
y no se parece en nada
a haberlo ido dibujando ciego;
ahora veo y
no tropiezo al arrastrarme
¡Mira qué segura va la baba!
¡Qué buen descubrimiento!
Haberla descubierto.
Haberte descubierto
de la ignorancia de mi palma de planta de baba
bajo esa caricatura
de la ciega herramienta verdadera
que dimos en llamar mano,
concha,
carga pesada por ser lastre,
y simple hogar de la baba al final,
y de la memoria gruesa de tu brazo de lado al horizonte
que me hice para mí de baba y para verte.
Pero, ayer,
hube de tocarte.
Antenas
Para el lado obscuro de tu espaldita
-las dos margaritas de tu trascadera-
donde en el culo se prende la vela
de la vida de la espina terminal
(lugar vallenar)
anclaje de los sueños del amante;
para un emplazamiento así de nada
para la luz fuego luz de los ojos,
que enciende la mano dura del hombre,
amante y hombre,
las suaves antenas dactilópticas
que darán fe de la escena cenital
(única real para ese detalle
así captado
por la antena dactilóptica real)
La antena dactilóptica real fiel
un fiel mapa hará
de lo real –y real –del deseo.
¡Qué amor ni qué piel!
Si la antena lo tiene ya cubierto:
Piel, amor y piel.
¡Piel, amor y piel!
Es igual de increíble
que tenga y que no tenga
alma esta vieja concha.
Es terrible arrastrarla,
(¡y a ambos pesos pesados!:
el que pesa en números
y el que pesa en pesar)
Pues: igual de increible
que tenga y no tenga
alma esta vieja concha.
La concha ríe y suena
y no suena la risa;
al viajar se desplaza
y no avanza la concha.
La concha hasta se muere,
se enmohese y púdrese,
y absoluta en su conchar
a la vez la ves conchar.
Arrancar hasta cansa
del lastre que se arrastra
calcáreo y dinámico;
pillarlo es imposible.
El chiste del Sísifo
estimula al Benny Hill
que es aun más patético
en lento que en rápido.
Babas
Estarás pronto llena de babas
pegotes en tu brazo.
Será ya ese tallo acuoso,
lábil desliz mío:
esa cascadita que cae de tu hombro será.
Estarás pronto llena de babas;
como yo,
que le debo a esa baba todo
Estarás pronto llena,
llena de babas.
Haré aparecer con mi baba tu brazo.
Si te toco el pelo al pasar resbalándome
y te manchas la sonrisa de babas,
seguiré tranquilo
adelante
cual baba mágica entre un mundo ausente,
entre un aire oscuro y difícil
de atravesar,
aunque se tenga tantísima baba.
Acarreo esta cocha que di en llamar mano,
y mi palma babosa esparzo
por los pelitos de tu brazo
que ya es real de lado;
y esto no es un juego,
y no se parece en nada
a haberlo ido dibujando ciego;
ahora veo y
no tropiezo al arrastrarme
¡Mira qué segura va la baba!
¡Qué buen descubrimiento!
Haberla descubierto.
Haberte descubierto
de la ignorancia de mi palma de planta de baba
bajo esa caricatura
de la ciega herramienta verdadera
que dimos en llamar mano,
concha,
carga pesada por ser lastre,
y simple hogar de la baba al final,
y de la memoria gruesa de tu brazo de lado al horizonte
que me hice para mí de baba y para verte.
Pero, ayer,
hube de tocarte.
Antenas
Para el lado obscuro de tu espaldita
-las dos margaritas de tu trascadera-
donde en el culo se prende la vela
de la vida de la espina terminal
(lugar vallenar)
anclaje de los sueños del amante;
para un emplazamiento así de nada
para la luz fuego luz de los ojos,
que enciende la mano dura del hombre,
amante y hombre,
las suaves antenas dactilópticas
que darán fe de la escena cenital
(única real para ese detalle
así captado
por la antena dactilóptica real)
La antena dactilóptica real fiel
un fiel mapa hará
de lo real –y real –del deseo.
¡Qué amor ni qué piel!
Si la antena lo tiene ya cubierto:
Piel, amor y piel.
¡Piel, amor y piel!
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